Seguridad en pro de la infancia

GUARDERÍAS

  • Una guardería tiene que cumplir unos requisitos básicos de seguridad que aporten tranquilidad a las familias y garanticen la idoneidad de las instalaciones. Tienen que ser espacios que permitan una vigilancia fácil por parte del personal educativo y sus características técnicas deben contribuir al desarrollo infantil.

En los jardines de infancia los espacios y sistemas de seguridad tienen que estar adaptados a la seguridad de sus pequeños usuarios y fomentar el correcto desarrollo de sus habilidades cognitivas, psicológicas y motrices. Básicamente deben cumplir estos requisitos:

  • Ser diáfanos, amplios e interrelacionados.
  • Tener una correcta ventilación y ser soleados.
  • La disposición del espacio debe hacer posible la aplicación de los planteamientos pedagógicos del centro.
  • Ser accesibles y seguros.

Es muy importante que cuenten con un plan de evacuación ensayado por todos los miembros del equipo pedagógico; un riguroso sistema anti incendios; vallas exteriores seguras para los niños que eviten su fuga y al mismo tiempo la entrada de intrusos; y un sistema de apertura y cierre de puertas que los pequeños no puedan manipular por ellos mismos.

La Asociación Nacional de Seguridad Infantil recoge en su decálogo la normativa que deberían cumplir todos los centros infantiles de entre 0 y 3 años:

  1. Zona de seguridad: espacio comprendido entre el suelo y 1,20 m de altura de toda la instalación y sus accesos donde no debe haber elementos peligrosos accesibles a los niños.
  1. Accesos: la delimitación del centro y el control de accesos debe preservar la seguridad de los menores, protegiéndolos de extraños y de elementos que puedan causarles accidentes. Por ejemplo, las vallas delimitadoras no pueden ser escalables ni tener una distancia entre barrotes superior a 10 cm.
  1. Instalaciones generales: suelos ligeramente blandos; paredes con protecciones; puertas que eviten la accesibilidad a la manipulación infantil pero que faciliten el acceso del adulto en caso de emergencia con manetas situadas a 1,40 m de altura; ventanas inaccesibles a la manipulación infantil y a la escalada; escaleras y desniveles salvables para los niños; enchufes con protecciones infantiles cuando no se sitúen por encima de la zona de seguridad; dispositivos electrónicos y cables por encima de esa zona.
  1. Instalaciones específicas: totalmente accesibles y con espacios conectados donde los puericultores no pierdan el contacto visual con el grupo.
  1. Equipamientos: pensados para los menores a los que van destinados.
  1. Auditoría de riesgos infantiles: realizada por profesionales y el derivado informe con las soluciones precisas en función de la prioridad del riesgo.
  1. Plan de mantenimiento: establecido bajo criterios preventivos y paliativos según las prioridades.
  1. Formación: el personal del centro infantil debe recibir formación de prevención de riesgos.
  1. Plan de autoprotección: debe contar con la implicación de todo el personal bajo los preceptos de probables emergencias y siempre en función de las características de los niños.
  1. Vía pública: todos los niños que viajen en coche deben ir en un Sistema de Retención Infantil (SRI) homologado a su peso y talla y para ello necesitan espacios exteriores donde los adultos puedan entrarlos o sacarlos de la silla de forma segura. Los espacios públicos deben contar con señalización que informen a los conductores que se encuentran en un espacio frecuentado por menores.

NECESIDADES DE CONTROL DE ACCESOR Y SEGURIDAD EN GUARDERÍAS

Requieren soluciones a medida adaptadas a las características y capacidad de cada guardería o jardín de infancia.

  • Control de accesos
  • Sistemas de localización de personal
  • Sistemas anti intrusión
  • Sistemas anti pánico
  • Sistemas anti incendios
  • Sistema de gestión de catering
  • Gestión de llaves
  • Plan de evacuaciones
  • Protección perimetral

El equipo de especialistas en seguridad de Accesor realiza proyectos a medida para guarderías después de analizar las características de sus instalaciones, el número de niños que acoge y los riesgos de seguridad a los que están expuestos.